Mi trabajo consiste en supervisar el programa de Cumplimiento Medioambiental de la ciudad, que se encarga de proteger la calidad del agua y colabora con industrias, empresas, residentes y operaciones municipales para reducir los contaminantes que llegan al agua potable y a las vías fluviales de la ciudad. Contribuyo a lograr un agua potable segura, unas aguas residuales tratadas adecuadamente y unas aguas pluviales libres de contaminación mediante la gestión y el mantenimiento del cumplimiento normativo en varias áreas del programa. Me encanta estar activa y afrontar nuevos retos. He participado en triatlones, maratones, un medio Ironman y una carrera ciclista de 100 millas.
Una de las pruebas estandarizadas que teníamos cuando crecíamos en Colorado tenía como objetivo ayudarnos a identificar nuestro campo ideal. La mía me dio dos sugerencias: ciencias naturales y enseñanza. En aquel momento no le di mucha importancia, pero resultó ser sorprendentemente acertada. He construido una carrera que combina ciencia, educación y compromiso social de una manera que me parece perfecta.
Estudié recursos naturales en la universidad y una de las clases que más me marcó fue la de salud ambiental. Esa clase por sí sola me abrió muchas puertas. Conectaba todo: biología, química, agua y ciencia animal. Vi cómo el campo de la salud ambiental podía conducir a carreras en todo tipo de ámbitos, desde la toxicología hasta la ingeniería y la salud pública. Durante la universidad, también fui asesora residente y tuve que crear programas y apoyar a los estudiantes. Esa experiencia me ayudó a darme cuenta de lo mucho que disfruto conectando con la gente y haciendo que temas complejos resulten más accesibles.
Mis primeros trabajos después de la universidad me enseñaron cómo las regulaciones protegen la salud pública y el medio ambiente. En Wyoming, realicé inspecciones sanitarias en piscinas, guarderías y otras instalaciones, y aprendí cómo las políticas se traducen en seguridad en el mundo real. Al trabajar para una empresa de ingeniería medioambiental en Colorado, vi de primera mano cómo las pruebas de aguas subterráneas y pozos desempeñan un papel fundamental en la protección de las comunidades.
Mientras cursaba mi máster en Salud Pública, realicé un proyecto en el que analizaba cómo se produce el cambio de comportamiento y cómo se manifiesta. Siempre veía cómo la ciencia, la educación y la divulgación se unían, y quería tender un puente entre las complejas normativas y las personas que intentaban hacer lo correcto.

Ayudo a garantizar que las empresas y los particulares cumplan las normativas que impiden que los contaminantes lleguen al agua potable y a las vías fluviales. No se trata solo de hacer cumplir la ley, sino también de educar, colaborar y encontrar soluciones prácticas que funcionen para todos.
Las inspecciones son fundamentales para garantizar la eficacia de los programas normativos. A veces, la gente simplemente no sabe qué se exige, y es gratificante ayudarles a comprenderlo y mejorar. En los últimos tres años, he visto un progreso real por parte de los titulares de permisos en nuestra ciudad.
Incluso después de décadas en este campo, sigo aprendiendo. Siempre hay algo nuevo que explorar, desde nuevas normativas hasta retos técnicos que nunca había visto antes. He aprendido a buscar a personas que saben más que yo y a mantener mi curiosidad. Esta mentalidad me ha sido muy útil.
Quiero dejar el mundo mejor de lo que lo encontré. Pienso en mis sobrinas y sobrinos, y quiero que tengan las mismas oportunidades que yo tuve, que salgan al aire libre y disfruten de todo lo que la naturaleza tiene para ofrecer.
Mantén tu curiosidad y no te limites, te sorprenderás de las oportunidades que se te presentarán. Mantente abierto a las oportunidades que se te presenten, pero ten en cuenta que habrá otras que tendrás que buscar.
Cada experiencia tiene valor si aprendes de ella. Descubre lo que te gusta y lo que no te gusta. Fracasa para avanzar: fracasar está bien, si aprendes algo de ello y sigues adelante.
Ir a la universidad y graduarse con un título no es el único camino. Considera tu estilo de aprendizaje y busca caminos que te ayuden a aprender mejor. Si vas a la universidad, fíjate en los manuales de los cursos en lugar de en las especialidades. Mira qué clases y temas te interesan y empieza por ahí.