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Fertilizantes y pesticidas

Mantengamos los productos químicos fuera de nuestros arroyos

El cuidado del césped, la jardinería y las prácticas de control de plagas contribuyen en gran medida a la contaminación de las aguas pluviales. La lluvia y el deshielo fluyen por los patios, los tejados y las zonas pavimentadas, y recogen la suciedad, las hojas, los recortes de césped, los productos químicos para el jardín y todo lo que encuentran a su paso. Luego, esta agua contaminada fluye directamente hacia el sistema de drenaje pluvial.

El impacto

Los nutrientes de los fertilizantes que ayudan a nuestras plantas a crecer también provocan un crecimiento excesivo de algas. Las algas pueden robar a los organismos que viven en nuestros arroyos el oxígeno que necesitan para sobrevivir, y esto también mata a los peces. Los pesticidas e insecticidas no solo son tóxicos para las plagas que atacan, sino que también matan a los microorganismos beneficiosos del suelo.

Actúe

Maneje las malezas de forma responsable
  • Recoja a mano o trate las malezas y otras plagas y utilice técnicas alternativas de manejo de plagas en lugar de pesticidas químicos.
  • Almacene los pesticidas, fertilizantes y otros productos químicos en un lugar seguro y cubierto, y elimine los productos químicos de forma adecuada: nunca los tire por el desagüe.
Fertilice con moderación
  • Haga una prueba de suelo para determinar si se necesitan nutrientes adicionales.
  • Utilice compost siempre que sea posible en lugar de fertilizantes. El compost tiene muchos beneficios; por ejemplo, aporta suficientes nutrientes a su jardín y mejora la salud del suelo.
  • Si utiliza fertilizante, compre solo lo que necesite y lea atentamente las instrucciones antes de aplicarlo. No aplique fertilizantes si es probable que llueva en uno o dos días.
  • Escoja plantas que requieran un riego y un abono mínimos para evitar la pérdida de nutrientes por escorrentía.
Prevenga la escorrentía
  • Ajuste los aspersores para dirigir el agua hacia el césped y los jardines.
  • Dirija las bajantes a un barril de lluvia para capturar el agua de lluvia para regar, o a un jardín de lluvia u otra zona hundida para que el agua penetre en el suelo y no se escape a la calle.
  • No riegue en exceso el césped y los jardines, ya que esto hace que los nutrientes se escapen.
  • Utilice materiales porosos como ladrillos y grava en lugar de hormigón o asfalto.
  • Sustituya el césped con alto consumo de agua por árboles, arbustos y otros elementos paisajísticos que retengan el agua de lluvia y favorezcan la biodiversidad.

Lea el folleto sobre céspedes y jardines para ver más consejos.